He notado al intentar reanimar mi respiración que mis uñas están mal pintadas y mi sostén me aprieta. Ya sabemos que el contorno es el problema, y el problema del mal pintao es el sobar de las partes prietas. Me doy cuenta que se nace y que nada se va si tu no quieres y si algo se va te mueres al instante. Me doy cuenta que soy el monolito de la edad contemporánea, o que esos segundos de invención y de ponerse en cámara es el espejo de mi cara y no de mis uñas ni mi hazaña con el contorno. Y que las señales se explican con la mirada, sean internas externas o súper posicionadas. Parecemos peces al hacer y no saber en la memoria que la energía enteramente esta en nosotros, es que no nos acordamos a que ostias la hemos enfrentado.
jueves, 18 de marzo de 2010
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