jueves, 29 de octubre de 2009



Lucida-console, atente a las

consecuencias

De tentempié en tentempié,

hablo de proporciones, no

de estados del alma, alma gruesa

la mía.

La causa de lo etéreo del

compañerismo en el suicidio, sus

mentes.

El tétano, controla medio siglo,

algunos caen en el, operar es lo

que surge en ellos; cifras

, cuentos, máximos.

Velo que tapa los cielos

, moratones en oscuridad del velo,

sus estampas ya enfrentadas ya

enfrentadas; enjaguados y muy

escurridos.

De profesión espotillero en los

ruedos, muertos en sacos,

sangre en ojos y crónicas

peloteras; de duques,

candelabros y subnormales.

Mi despajo de vivir no son tus

hidratadas hogueras.

domingo, 18 de octubre de 2009






Angustia de tenerte en mi boca
como una letal respiración,
crujiendo las voces de los que
no tocan, decir mi palpitación.

Nadar, nadar por el aire que tus
circunvalaciones acoplastes sin
meter.

Si tu agua es piedad de tu
parecer, yo me lanzo al fuego
para no rizarme el pelo, en la
rojez de otro ser. Aprecio lo que
no quisiste dar a entender.

Desbordo las normas del juego
de la niñez. Rijo por mi una
presencia en el manantial de la
tierra y su martirízame.

viernes, 2 de octubre de 2009





Longitud del trapo de amoniaco
de tu boca, irrelevancia de pezón a
pezón, sin ampliar el detalle de la aguda
palabra la cual no obsesiona.


Asfixio a tus semejantes que no son mas
que penas en orillas, ni una letra comparte
con las jeringillas, junto a la goma topacio
me las ato en los rincones de mis bajos
que son tus bajos dibujos entre poesía.


Allí en el césped de la nada atrapa por raíz
tus clavijas en cuentos, tocadas en
sueños, atadas, si tambíen en el túnel de los míos.